Adolescencias Resilientes conecta Granada y El Salvador para compartir experiencias sobre salud mental juvenil
Medicus Mundi Sur ha celebrado un encuentro de coordinación entre sus equipos de Granada y El Salvador para compartir experiencias y explorar vías de colaboración en el ámbito de la salud mental juvenil.
La salud mental durante la adolescencia y la juventud plantea desafíos que requieren respuestas desde distintos ámbitos: la educación, los servicios de atención, las relaciones sociales y las propias comunidades. Aunque cada contexto presenta sus particularidades, existen cuestiones comunes, como la necesidad de prevenir el estigma, facilitar el acceso a recursos de apoyo y generar espacios donde las personas jóvenes puedan expresar sus preocupaciones.
Con esta perspectiva, los equipos de Medicus Mundi Sur en Granada y El Salvador mantuvieron el pasado 9 de septiembre un encuentro de trabajo para explorar las conexiones entre el proyecto Adolescencias Resilientes y la experiencia universitaria salvadoreña en materia de salud mental y bienestar estudiantil.
La reunión ha permitido poner en común el trabajo educativo que se desarrolla en los centros de Secundaria de Granada y la experiencia de la Universidad de El Salvador en bienestar estudiantil. Se pudieron compartir las principales líneas de trabajo de ambas experiencias e identificar oportunidades para intercambiar herramientas y aprendizajes. El objetivo es avanzar hacia una colaboración que conecte la educación, la investigación y la participación juvenil; reconociendo los conocimientos que se generan en realidades diferentes y abriendo nuevas posibilidades de intercambio de conocimientos, formación y sensibilización.
Del aula a la comunidad educativa: el trabajo de Adolescencias Resilientes en Granada
Durante el encuentro, el equipo de Medicus Mundi Sur presentó las líneas de actuación de Adolescencias Resilientes, un proyecto de Educación para la Ciudadanía Global, en colaboración con la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) , que trabaja con alumnado de Educación Secundaria Obligatoria y profesorado de tres institutos de Granada.
La iniciativa promueve el bienestar psicoemocional mediante talleres participativos, actividades para afrontar la frustración y dinámicas orientadas a construir espacios seguros. También contempla acciones formativas para el profesorado, tanto presenciales como en formato de cápsulas online, con el propósito de ampliar los recursos disponibles para acompañar al alumnado.
Esta intervención parte de una idea fundamental: el bienestar emocional no depende exclusivamente de las capacidades individuales. Las relaciones personales, las experiencias de discriminación, las desigualdades y las condiciones en las que se desarrolla la vida cotidiana también influyen en la salud mental.
Por ello, el proyecto propone abordar esta cuestión desde un enfoque de Salud Global, género, diversidad y derechos humanos, incorporando la participación de la comunidad educativa y conectando las experiencias del entorno escolar con los desafíos sociales más amplios.
La experiencia universitaria de El Salvador: formación, investigación y acompañamiento
Por su parte, el equipo vinculado a la Universidad de El Salvador compartió su trabajo en investigación, formación y proyección social relacionado con el bienestar del estudiantado.
Entre las iniciativas presentadas figuran los cursos de habilidades para la vida, la formación en primeros auxilios psicológicos, la difusión de los servicios de atención integral y el fortalecimiento de una ruta universitaria de prevención del suicidio.
Durante la reunión también se abordaron los resultados de un diagnóstico sobre la salud del estudiantado universitario, que identificó factores de preocupación como el estrés, la ansiedad, las dificultades económicas y las conductas suicidas. Estos elementos ponen de manifiesto la importancia de disponer de recursos de prevención y acompañamiento que tengan en cuenta tanto las necesidades personales como las circunstancias sociales que pueden afectar al bienestar.
La experiencia de la universidad ofrece un punto de partida para compartir herramientas y reflexionar sobre posibles respuestas educativas e institucionales. El intercambio no busca trasladar automáticamente una metodología de un contexto a otro, sino identificar aprendizajes útiles que puedan adaptarse a las necesidades de cada comunidad.
Cooperación entre universidades y jóvenes para compartir conocimientos
El encuentro permitió identificar posibles vías de colaboración entre Granada y El Salvador, como el intercambio de materiales y buenas prácticas, la organización de actividades formativas conjuntas y la participación de estudiantes en iniciativas de sensibilización sobre salud mental desde una perspectiva global.
También se planteó la posibilidad de futuras alianzas entre la Universidad de Granada y la Universidad de El Salvador para fortalecer el intercambio de experiencias y conocimientos.
Estas propuestas están aún en fase de exploración y se concretarán en función de la coordinación entre las instituciones participantes.
Una red de aprendizajes desde la cooperación horizontal
La dimensión internacional de Adolescencias Resilientes busca ampliar el alcance del trabajo educativo mediante el intercambio entre centros educativos, universidades y organizaciones sociales del Norte y del Sur Global.
Esta cooperación permite poner en diálogo experiencias diversas, reconocer conocimientos construidos desde las comunidades y generar recursos que puedan resultar útiles en distintos entornos educativos. La participación de actores académicos y sociales contribuye, además, a incorporar perspectivas complementarias sobre el bienestar juvenil, la igualdad de género y la salud mental comunitaria.
El proceso también plantea la importancia de compartir información y testimonios con las debidas garantías de protección de datos y respeto a los derechos de las personas participantes.
Para Medicus Mundi Sur, conectar estas experiencias significa abrir espacios de colaboración en los que aprender de otras realidades y construir respuestas de manera conjunta. Un trabajo que sitúa a las personas jóvenes en el centro y entiende la salud mental como una cuestión de derechos, participación y responsabilidad colectiva.
