El Pasico: aprender, compartir y ganar autonomía
Desde El Pasico, Medicus Mundi Sur acompaña a las personas en sus procesos de inclusión social. La acogida es el punto de partida; la formación, el acompañamiento y el acceso a nuevas oportunidades, las herramientas para avanzar hacia una mayor autonomía y participación en la comunidad.
Desde El Pasico, Medicus Mundi Sur acompaña a las personas en sus procesos de inclusión social. La acogida es el punto de partida; la formación, el acompañamiento y el acceso a nuevas oportunidades, las herramientas para avanzar hacia una mayor autonomía y participación en la comunidad.
Medicus Mundi Sur desarrolla desde su delegación de Castilla-La Mancha a través de El Pasico, un proyecto de integración social dirigido a personas en situación de exclusión, entre ellas personas migrantes y personas sin hogar.
El proyecto combina la acogida y el acompañamiento social con actividades formativas que buscan facilitar el acceso a recursos, reforzar capacidades y favorecer la participación en la sociedad de acogida. Así, la inclusión social también se trabaja desde espacios cotidianos: una clase de castellano, un taller de costura, una formación para aprender a cuidar la salud o una práctica de primeros auxilios.
En este marco se desarrollaron durante 2026 distintos talleres formativos dirigidos a mejorar conocimientos y habilidades relacionadas con la salud, la autonomía personal y la inclusión sociolaboral. Son actividades cercanas y prácticas que pueden marcar una diferencia importante cuando se dirigen a personas que necesitan recuperar autonomía, confianza y oportunidades.
Estas actuaciones cuentan con la financiación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, cuyo apoyo permite mantener y desarrollar este trabajo de acompañamiento e inclusión social en Albacete.
La salud también se aprende
El acceso a la salud no depende únicamente de disponer de servicios sanitarios. También es necesario conocerlos, saber cuándo utilizarlos y contar con herramientas para cuidar de la propia salud y la de las personas que nos rodean.
Con esta perspectiva se desarrolló en junio de 2026 el taller de Salud Bucodental y Reanimación Cardiopulmonar (RCP) para personas migrantes, impartido por Enrique Alejandro Sánchez García, enfermero del SESCAM.
La actividad se organizó en dos sesiones de cuatro horas en el Centro de Acogida para Personas Sin Hogar El Pasico. La formación combinó explicaciones, demostraciones y ejercicios prácticos, utilizando un lenguaje claro y accesible y teniendo en cuenta las diferentes necesidades culturales y lingüísticas de las personas participantes.
Durante la primera parte se abordaron cuestiones relacionadas con la prevención y el cuidado de la salud bucodental: higiene diaria, cepillado de dientes y lengua, utilización del hilo dental, alimentación saludable y prevención de caries y enfermedades de las encías. También se explicó cuándo es conveniente acudir a los servicios sanitarios y qué recursos están disponibles.
El objetivo no era únicamente transmitir información. Se trataba de que las personas participantes pudieran incorporar esos conocimientos a su vida cotidiana y ganar autonomía en el cuidado de su salud.
La segunda parte tuvo un carácter especialmente práctico. Las personas participantes aprendieron a reconocer una situación de emergencia, solicitar ayuda y avisar a los servicios de emergencias, además de practicar las maniobras básicas de RCP mediante demostraciones y material de simulación.
Son conocimientos que pueden resultar decisivos ante una emergencia y que, al mismo tiempo, contribuyen a reforzar la seguridad y la capacidad de respuesta de las personas en su entorno.
Más allá de aprender a coser
La formación para la inclusión no se limita a adquirir conocimientos sino que también pasa por adquirir habilidades, descubrir capacidades y generar espacios donde las personas puedan relacionarse, aprender y recuperar confianza en sus propias posibilidades.
Un buen ejemplo es el taller de iniciación a la confección y transformación textil, desarrollado en el Centro Sociocultural Santa Teresa de Albacete. Financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, finalizó el 28 de mayo con un acto en el que participaron técnicos de la Delegación Provincial de Bienestar Social de Albacete.
La actividad, impartida por Kira Pérez Aguilar, contó con 11 mujeres en situación de exclusión social y laboral, derivadas por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Albacete.
A través de una metodología eminentemente práctica, las participantes aprendieron técnicas básicas de costura y confección, desde el arreglo y transformación de prendas hasta la elaboración de bolsos, bolsas, carteras, cojines, cortinas y otros productos textiles.
El taller incorporó una dimensión de sostenibilidad y consumo responsable, promoviendo la reparación y reutilización de prendas y tejidos para evitar el desperdicio y alargar su vida útil. Una forma práctica de aprender, cuidar el medio ambiente y fomentar hábitos de consumo más responsables.
Pero el verdadero alcance del taller iba más allá de aprender a coser.
El aprendizaje técnico se convirtió en una oportunidad para trabajar otras capacidades necesarias para desenvolverse en el ámbito personal y laboral: autonomía, comunicación, trabajo en equipo, cooperación y apoyo mutuo.
También fue un espacio para compartir experiencias y conocimientos. En un contexto seguro y participativo, cada participante pudo avanzar a su ritmo, reconocer sus propias capacidades y fortalecer la confianza en sus propias capacidades.
Inclusión que conecta con el empleo
Los talleres de El Pasico no se plantean como actividades aisladas. Forman parte de un acompañamiento más amplio orientado a que las personas participantes puedan conocer recursos, desarrollar capacidades y avanzar hacia mayores niveles de autonomía.
En el caso de la confección, las habilidades adquiridas pueden constituir una primera aproximación a otros procesos formativos o a posibles oportunidades laborales. Al mismo tiempo, el propio taller permite trabajar hábitos y competencias que resultan útiles en cualquier entorno profesional: responsabilidad, organización, colaboración y constancia.
Este planteamiento pone el foco en las capacidades de las personas y no únicamente en sus necesidades. La intervención parte de una situación de vulnerabilidad, pero busca generar herramientas para que cada persona pueda construir su propio camino.
Abrir caminos, convivir y participar
Los talleres de El Pasico son también espacios de encuentro, aprendizaje y convivencia intercultural. Personas con diferentes historias, culturas y experiencias comparten conocimientos, conversan, se ayudan y crean vínculos. Ese contacto cotidiano favorece el conocimiento mutuo, ayuda a romper barreras y contribuye a construir relaciones basadas en el respeto y la igualdad.
La experiencia de 2026 lo refleja: once mujeres encontraron en la confección una oportunidad para aprender y reforzar sus capacidades, mientras otras personas participantes adquirieron herramientas para cuidar su salud y actuar ante una emergencia.
La experiencia de El Pasico lo demuestra: la inclusión no consiste solo en facilitar recursos. También significa crear espacios donde las personas puedan participar, relacionarse y sentirse parte de la comunidad.
En El Pasico, cada taller es una oportunidad para aprender y, al mismo tiempo, para compartir, convivir y abrir nuevos caminos hacia una mayor autonomía.
