Así funcionan las Unidades especiales de atención a víctimas de violencia (USPEC) para atender las violencias sexuales y basadas en género en Brakna
Las USPEC son una respuesta integral, desde los servicios públicos de salud, frente a las violencias sexuales y basadas en género en Mauritania.
Cuando una mujer o una niña sufre violencia sexual o basada en género, las consecuencias pueden ir mucho más allá de las lesiones físicas. Puede necesitar atención sanitaria pero también apoyo psicológico, orientación social, información sobre sus derechos, acompañamiento durante un embarazo o ayuda para afrontar una situación familiar o económica compleja. Por tanto, responder a estas violencias exige mirar a la persona en su conjunto.
Esta es la lógica sobre la que trabajan las Unités Spéciales de Prise en Charge (USPEC), Unidades Especiales de Atención a supervivientes de violencias sexuales y basadas en género. Las USPEC forman parte de un modelo de atención desarrollado en Mauritania que busca articular diferentes servicios para ofrecer una respuesta integral.
Un modelo que comenzó en 2017
La primera USPEC de Mauritania comenzó a funcionar en 2017 en Nouakchott. A partir de aquella experiencia, el modelo se extendió progresivamente a hospitales regionales.
En Brakna, Medicus Mundi Sur apoyó la puesta en marcha de la primera unidad en 2021, en el hospital de Aleg.
En 2023 se abrió una segunda USPEC en el hospital regional de Aleg aunque desde el año 2021 esta había estado funcionando ubicándose en la sede de la Dirección regional de asuntos de familia e infancia
Desde entonces, ambas unidades han atendido a más de 335 supervivientes. Entre los casos atendidos se encuentran situaciones de violación, violencia en el ámbito familiar, embarazo precoz y matrimonio precoz. Un dato especialmente significativo es que más de la mitad de las personas atendidas son menores de edad.
Actualmente Medicus Mundi Sur acompaña el funcionamiento de las unidades a través del proyecto «Refuerzo de los servicios públicos sociosanitarios y de la sociedad civil para una atención integral a las violencias sexuales y basadas en género en Brakna con liderazgo de las mujeres» , financiado por la AECID.
Este proyecto está utilizando y fortaleciendo el modelo USPEC para mejorar la respuesta pública frente a las violencias sexuales basadas en el género en la región de Brakna.Trabaja junto a los servicios públicos y las organizaciones de la sociedad civil para impulsar la respuesta a las supervivientes de violencias sexuales y de género, mejorar las capacidades de atención y reforzar la coordinación entre los diferentes actores, situando el liderazgo de las mujeres y el fortalecimiento institucional como elementos clave para avanzar en la prevención y atención de estas violencias.
Un espacio especializado dentro del sistema público
Las USPEC están integradas en los hospitales porque parten de una consideración fundamental: la violencia sexual y basada en género es también un problema de salud pública.
Pero la respuesta sanitaria es solo una parte del proceso. Por eso, además de atender las necesidades médicas y psicosociales, el trabajo de las USPEC incluye informar, acompañar y facilitar el acceso a los derechos sexuales y reproductivos, así como el acceso a servicios externos complementarios, dentro de los mecanismos de protección establecidos.
Cuando una superviviente llega a una USPEC, puede acceder a atención médica para valorar su estado de salud y tratar las consecuencias de la violencia. Según cada caso, se realizan exámenes de salud, tratamiento de lesiones, prevención y detección de infecciones de transmisión sexual, pruebas de embarazo y anticoncepción de emergencia cuando corresponde. También se atienden las consecuencias de la mutilación genital femenina y, cuando es necesario, se realizan derivaciones a servicios especializados para procedimientos que no pueden realizarse en la región.
En el caso de las mujeres embarazadas, el acompañamiento puede continuar durante el embarazo, con seguimiento prenatal y posnatal y apoyo durante el parto.
La USPEC funciona como un punto de encuentro entre diferentes cuidados y servicios.
Una respuesta dentro de las USPEC que conecta salud, protección y derechos
Una de las características fundamentales del modelo es que la atención no termina cuando finaliza la consulta médica. Junto a la atención sanitaria existe otra dimensión igualmente importante: el acompañamiento psicosocial.
La asistenta psicosocial que coordina la USPEC, se encarga de la acogida inicial a la superviviente, realiza una valoración individual de cada situación y puede mantener el seguimiento mediante sesiones presenciales o por teléfono cuando la persona no puede desplazarse. Cada superviviente tiene una situación diferente y por eso el acompañamiento parte de sus necesidades, su contexto familiar y social y, especialmente, de sus propias decisiones.
La atención puede incluir información sobre sus derechos y sobre las diferentes opciones disponibles, así como acompañamiento ante situaciones que condicionan su vida cotidiana: facilitar la escolarización de niñas y niños, proporcionar kits de dignidad o apoyar a las supervivientes en la recuperación de documentación ante las administraciones.
La superviviente se encuentra acompañada por la asistenta psicosocial a cargo del a USPEC durante todo el circuito del hospital para recibir los diferentes cuidados médico-sanitarios y psicológicos que su situación precise.
Además el proyecto contempla formación en actividades generadoras de ingresos para aquellas supervivientes que quieran participar. El objetivo es contribuir a ampliar sus posibilidades de autonomía económica y sus opciones de futuro.
Son actuaciones que pueden parecer alejadas de una atención sanitaria, pero forman parte de una misma respuesta: ayudar a recuperar seguridad, autonomía y capacidad para tomar decisiones sobre la propia vida.
Fortalecer una respuesta pública frente a las violencias
El trabajo de las USPEC no consiste únicamente en atender casos. También contribuye a fortalecer las capacidades del sistema público para responder ante las violencias sexuales y basadas en género.
Ese es uno de los elementos principales del trabajo de Medicus Mundi Sur en Brakna junto a la Cooperación Española: acompañar a los servicios públicos, reforzar capacidades, mejorar la coordinación con la sociedad civil y contribuir a que las mujeres y niñas puedan acceder a una atención integral y de calidad.
En el marco del proyecto, 140 profesionales sanitarios recibirán formación especializada en atención clínica a las supervivientes y 40 profesionales se capacitarán en atención psicológica con enfoque de género.
Estas acciones buscan reforzar las capacidades de los servicios para ofrecer una atención especializada y adecuada a las necesidades de las supervivientes tanto desde las USPEC – ubicadas en los hospitales – como desde los centros de salud primaria.
El proyecto contempla además sistematizar la experiencia acumulada durante más de una década de trabajo conjunto entre las USPEC, las ONG internacionales implicadas en este modelo y las organizaciones comunitarias, con el fin de elaborar un Protocolo Marco de funcionamiento de las USPEC que armonice el modelo y los procedimientos entre todos los hospitales del país
Esta estrategia pretende convertirse en una herramienta para facilitar la futura implantación del modelo en otras regiones de Mauritania y contribuir a consolidar una respuesta integral y sostenible, liderada por las instituciones mauritanas, construida junto a las propias comunidades que permita avanzar hacia el derecho de mujeres y niñas a una vida libre de violencias.
Una red de servicios, no una respuesta aislada
Para que esta atención sea realmente integral, las USPEC necesitan trabajar conectadas con otros actores.
Las unidades hospitalarias mantienen una relación estrecha con organizaciones de la sociedad civil que contribuyen al seguimiento social de las supervivientes. En Brakna, este papel lo desempeña la Association Mauritanienne pour la Santé de la Mère et de l’Enfant (Asociación mauritana para la salud de la madre y del infante- AMSME en sus siglas en francés).
Esta coordinación permite tener en cuenta aspectos que no pueden resolverse desde una consulta sanitaria: la situación familiar, las condiciones de vida, las necesidades de protección, la escolarización de los hijos e hijas o determinadas gestiones administrativas.
De esta manera, los servicios públicos de salud y las organizaciones de la sociedad civil complementan sus capacidades para ofrecer una respuesta más cercana y adaptada a cada situación.
Desde las Células de las organizaciones de la sociedad civil colaboradoras implantadas den Brakna: el Centro Al Wafa de AMSME y el de ATED, se organizan grupos de autoayuda en los que las participantes pueden compartir experiencias y trabajar sobre cuestiones que ellas mismas consideran importantes.
Estos espacios contribuyen a reducir el aislamiento y a generar un entorno en el que poder hablar de situaciones que con frecuencia están rodeadas de silencio, culpa o vergüenza. También ayudan a recuperar la confianza y a crear redes de apoyo entre mujeres que han vivido situaciones de violencia, favoreciendo que puedan sentirse acompañadas y escuchadas durante su proceso.
Además, a través de la Célula de AMSME en Aleg (Brakna), de realizará formación en actividades generadoras de ingresos para aquellas supervivientes que quieran participar. El objetivo es contribuir a ampliar sus posibilidades de autonomía económica y sus opciones de futuro.
Son actuaciones que pueden parecer alejadas de una atención sanitaria, pero forman parte de una misma respuesta: ayudar a recuperar seguridad, autonomía y capacidad para tomar decisiones sobre la propia vida.
En añadido, las USPEC están conectadas con los servicios policiales y jurídicos, así como los servicios sociales públicos de atención a las violencias de género que se ofrecen desde la Dirección regional de la familia y la infancia en Brakna.
Este trabajo en red es uno de los elementos fundamentales del modelo USPEC de Medicus Mundi Sur en Mauritania. La experiencia acumulada en el país muestra que combinar atención sanitaria, apoyo psicosocial y coordinación con otros servicios reforzando a entidades de la sociedad civil locales feministas y con larga trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres y niños, permite avanzar hacia una respuesta pública integral, especializada y de calidad.
