Pobreza Cero 2025: Todas las personas, todos los derechos

Cada 17 de octubre conmemoramos el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, una fecha que nos recuerda que los derechos sociales no pueden retroceder.

Las organizaciones que luchan contra la Pobreza y la Exclusión social , entre ellas Medicus Mundi Sur , hacen un llamamiento a la sociedad y a las instituciones: no podemos mirar hacia otro lado; es preciso frenar la pobreza y la desigualdad. Pero para ello se  requiere medidas concretas, sostenidas y valientes.

Un mundo desigual: la pobreza se cronifica

A escala global, la situación es alarmante. Según el Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2025 de la ONU, alrededor de 808 millones de personas, el 9% de la población mundial, viven en pobreza extrema, con menos de 3 dólares al día. Y las proyecciones indican que apenas se reducirá al 8,9% en 2030.

Más de 3.800 millones de personas carecen de protección social. Las crisis económicas, los conflictos y el cambio climático están frenando el progreso hacia el ODS 1: Fin de la pobreza.
El hambre sigue en niveles críticos: 1.100 millones de personas viven en pobreza multidimensional —privación de ingresos, salud, educación o vivienda—, y 673 millones sufrieron hambre en 2024.
A ello se suman más de 120 millones de personas refugiadas o desplazadas, y 28 millones sometidas a trabajos forzosos o esclavitud moderna.

España: la pobreza también tiene rostro cercano

En nuestro país, los datos del ECV 2024 reflejan una realidad preocupante:
El 25,8% de la población —unos 12,4 millones de personas— vive en riesgo de pobreza o exclusión social.
Aunque la carencia material severa ha descendido al 8,3%, la pobreza infantil sigue siendo inaceptable: 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes (34,6%) se encuentran en riesgo.
Además, más de la mitad de los hogares monoparentales (52,7%) viven en situación de pobreza.

Políticas Públicas : Proteger para incluir y no dejar a nadie atrás

Las políticas públicas de protección e inclusión social son esenciales para reducir las desigualdades y garantizar una vida digna. Es necesario reducir la brecha de inversión social respecto a la Unión Europea, hasta alcanzar al menos el 30% del PIB.
Entre las medidas prioritarias estaría :

  • Invertir en Educación y protección de la infancia, acercando la inversión a la media europea.
  • Incrementar los recursos en Sanidad y recuperar la sanidad universal.
  • Reforzar las políticas de Igualdad de Género y los planes contra la violencia machista.
  • Ampliar la protección frente al desempleo e impulsar la inserción laboral.
  • Garantizar la Renta Mínima y la Ley de Dependencia, asegurando su cumplimiento efectivo.

 

Cooperación internacional: un deber compartido

La erradicación de la pobreza no se logrará sin una cooperación internacional justa y coherente. Los Estados deben cumplir su compromiso con la Agenda 2030, destinando recursos a la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la defensa de la salud universal y  de los bienes públicos globales.

Desde 2010, la inversión española en cooperación ha retrocedido gravemente. Es necesario recuperar el 0,7% del PIB para cooperación al desarrollo y reforzar la Ayuda Humanitaria, que debería alcanzar al menos el 10% de la ayuda total, especialmente ante las crisis de hambre y desplazamiento forzoso que afectan a millones de personas.

 

Justicia fiscal: la clave para una redistribución real

Un sistema fiscal justo y progresivo es la herramienta más poderosa contra la desigualdad.
En España, el fraude y la elusión fiscal equivalen a más del 9% del PIB, lo que erosiona la capacidad del Estado para financiar políticas sociales y ambientales.
Es necesario:

  • Aprobar una Ley contra el Fraude Fiscal, que combata los paraísos fiscales y la evasión de capitales.
  • Aplicar el Impuesto sobre las Transacciones Financieras, destinando sus ingresos a políticas sociales.

Sin una fiscalidad justa, no puede haber igualdad real ni democracia sólida.

 

Erradicarla es posible con voluntad, cooperación y justicia.

La pobreza no es un hecho inevitable, sino el resultado de decisiones políticas, económicas y sociales. Sabemos cuáles son los problemas y conocemos muchas de sus causas estructurales; también sabemos que existen soluciones reales y factibles.

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, compartimos la idea de que solo con políticas valientes, una ciudadanía activa y un sistema que ponga la vida y la dignidad en el centro, podremos construir un futuro sin pobreza ni exclusión ; donde todas las personas tengan todos los derechos y ninguna se quede atrás.

 

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