Medicus Mundi Sur impulsa el proyecto “Adolescencias Resilientes” para promover la salud mental como derecho en centros educativos andaluces
Medicus Mundi Sur ha iniciado en el IES Ave María Vistillas de Granada los talleres formativos del proyecto “Adolescencias Resilientes”, una iniciativa orientada a la promoción del bienestar psicoemocional en adolescentes desde un enfoque de Salud Global, derechos humanos, género e interseccionalidad.
Educación para comprender y actuar frente a las desigualdades
El bienestar emocional de la adolescencia se ha convertido en uno de los grandes retos sociales de nuestro tiempo. En este contexto, Medicus Mundi Sur ha puesto en marcha el proyecto “Adolescencias Resilientes”, una iniciativa de Educación para la Ciudadanía Global que sitúa la salud mental en el centro de la acción educativa y social.
El proyecto, financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) y con una duración de 18 meses (de enero de 2026 a julio de 2027), tiene como objetivo contribuir al ejercicio del derecho a la salud mental en contextos educativos. Para ello, se articula desde un enfoque de Salud Global, integrando las perspectivas de género, diversidad, derechos humanos y sostenibilidad, en línea con los marcos estratégicos de la cooperación andaluza y española.
Lejos de abordar la salud mental como una cuestión exclusivamente individual, esta propuesta parte de una mirada estructural: incorpora la reflexión sobre los determinantes sociales, económicos, ambientales y culturales que influyen en la salud mental, facilitando la comprensión de las interdependencias entre lo local y lo global.
De este modo, se promueve que el alumnado reconozca cómo las desigualdades estructurales afectan de manera diferenciada a las personas, en función de factores como el género, el origen o el contexto socioeconómico. Así, el proyecto conecta lo que ocurre en el aula con dinámicas globales, promoviendo una comprensión crítica de las desigualdades y fomentando la corresponsabilidad.
Aprender a gestionar emociones y construir comunidad
El proyecto comenzó su andadura el pasado 22 de abril en el IES Ave María Vistillas de Granada, donde se están desarrollando los primeros talleres con alumnado de Educación Secundaria (1º a 4º de ESO). A lo largo de las sesiones —dinamizadas por Ana García Novoa, responsable del proyecto, y Laura Campoy García, especialista en psicoterapia y neuroeducación emocional— se trabajan contenidos clave para el desarrollo integral del alumnado.
Además, el proyecto se desarrolla en varios centros educativos de la provincia de Granada —IES Alonso Cano de Dúrcal e IES Montes Orientales de Iznalloz— adaptando las intervenciones a las características de cada contexto. Esta flexibilidad permite responder de manera más eficaz a las realidades concretas del alumnado y del profesorado.
En estos espacios, las y los jóvenes aprender a gestionar emociones y construir comunidad; abordan la gestión del miedo, la frustración o la ansiedad, reflexionan sobre la importancia de las relaciones sociales y reconocen el valor de las redes de apoyo. Todo ello desde una metodología participativa que prioriza la escucha, el diálogo y la construcción colectiva de conocimiento.
Además, el proyecto incorpora una dimensión especialmente relevante en el contexto actual: el bienestar digital. El uso de redes sociales, la presión social en entornos virtuales o la exposición a discursos estigmatizantes son elementos que atraviesan la vida cotidiana del alumnado. Se promueve una mirada consciente y crítica sobre los entornos digitales y su impacto en la salud; a la vez que se fomenta el uso responsable de redes sociales para prevenir la estigmatización y construir entornos digitales más seguros y saludables.
Metodologías participativas para una ciudadanía activa
La propuesta metodológica se basa en enfoques de educación popular y aprendizaje experiencial, incorporando dinámicas participativas, trabajo grupal, role-playing y espacios de reflexión colectiva.
A lo largo del proyecto se desarrollan actividades formativas, talleres y espacios de diálogo que combinan conocimiento teórico con experiencias prácticas. Estas acciones permiten no solo adquirir herramientas y capacidades, sino también generar reflexión colectiva y propuestas concretas de acción en los territorios, situando al alumnado como protagonista del proceso y sujeto activo de derechos, capaz de identificar situaciones de vulnerabilidad en su entorno y de generar propuestas orientadas a la mejora del bienestar individual y comunitario.
El objetivo es claro: que las personas participantes no sean solo receptoras de información, sino protagonistas del cambio, capaces de identificar problemas, analizar sus causas y construir respuestas desde la participación y el trabajo en red.
Fortalecer la comunidad educativa
El proyecto no se limita al trabajo con el alumnado. Una de sus líneas estratégicas es el fortalecimiento de las capacidades del profesorado y del personal de orientación educativa como agentes clave en la promoción del bienestar
Esta línea estratégica reconoce a la comunidad educativa como un espacio fundamental de cuidado y protección, con un enorme potencial para generar entornos seguros, inclusivos y sensibles a las necesidades del alumnado. Condiciones imprescindibles para garantizar el derecho a la salud mental.
A través de formaciones específicas para el profesorado, se proporcionan herramientas para la prevención, la detección temprana y el acompañamiento de situaciones de malestar emocional. Por que educar hoy más que nunca, significa acompañar a las nuevas generaciones en la construcción de sociedades más conscientes, inclusivas y solidarias ya que hablar de salud mental en la adolescencia no es solo hablar de emociones, sino también de derechos, de oportunidades y de futuro.
Más allá del aula: redes, capacidades y transformación social
Los resultados esperados del proyecto van más allá del ámbito educativo inmediato. Por un lado, se busca fortalecer las competencias psicoemocionales del alumnado, dotándolo de herramientas para afrontar los desafíos personales y sociales que atraviesan su vida.
Por otro, se pretende consolidar una red educativa y de cooperación que conecte experiencias del Norte y del Sur Global, favoreciendo el intercambio de aprendizajes y la construcción de respuestas colectivas. Esta dimensión es clave para avanzar hacia una visión de la salud como un bien común global.
Asimismo, el
proyecto contribuye a visibilizar el estigma que aún rodea a la salud mental en la adolescencia, promoviendo una narrativa basada en derechos, cuidados y dignidad.
Educar para cuidar : una mirada global para un reto compartido
“Adolescencias Resilientes” se integra en una trayectoria más amplia de Medicus Mundi Sur en el ámbito de la Educación para la Ciudadanía Global. Una apuesta sostenida por procesos educativos que no solo informan, sino que generan cambios reales en las personas y en sus entornos y que conectan el bienestar individual con los desafíos globales.
“Adolescencias Resilientes” se presenta como una propuesta estratégica y coherente integrando salud mental, género y ciudadanía global en el marco de la Educación para el Desarrollo, mediante la formación, la cooperación horizontal y la acción comunicativa transformadora.
Desde este enfoque, la salud mental se entiende como un derecho humano fundamental, condicionado por factores estructurales que requieren respuestas colectivas, solidarias y sostenibles. El proyecto promueve así una visión de la salud vinculada a la justicia social, la equidad y los cuidados, fomentando la corresponsabilidad entre territorios y sociedades.
Con iniciativas como esta, Medicus Mundi Sur reafirma su compromiso con una educación transformadora, capaz de conectar realidades, generar pensamiento crítico y abrir caminos hacia una salud global más justa.
