Aprender a mirarse para cuidar(se): nuevas experiencias de bienestar emocional en el IES Ave María Vistillas en Granada

El proyecto Adolescencias Resilientes continúa avanzando en el IES Ave María Vistillas de Granada, consolidando un proceso educativo que sitúa el bienestar emocional, los cuidados y la salud mental en el centro de la experiencia educativa.

La propuesta, impulsada por Medicus Mundi Sur con el apoyo de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), forma parte de una estrategia educativa más amplia que busca promover la salud mental adolescente desde una perspectiva de Salud Global, derechos humanos, género y participación.

Espacios para sentir, compartir y crecer

Durante las últimas sesiones desarrolladas en el mes de mayo, el alumnado de Educación Secundaria Obligatoria participó en una serie de dinámicas diseñadas para favorecer el autoconocimiento, la expresión emocional y la construcción de relaciones más saludables dentro y fuera del aula.

A través de metodologías vivenciales y participativas, los talleres ofrecen un espacio seguro donde las y los jóvenes pueden reflexionar sobre quiénes son, cómo se relacionan con los demás y qué herramientas pueden desarrollar para afrontar los desafíos emocionales que forman parte de esta etapa de la vida.

Dinámicas que convierten las emociones en aprendizaje

Las actividades desarrolladas durante estas sesiones han puesto el foco en aspectos fundamentales para el bienestar psicoemocional, permitiendo que el alumnado se acerque a sus propias experiencias desde la escucha, la creatividad y la reflexión compartida.

Una de las propuestas fue la dinámica denominada «La Caja de los Objetos», una actividad que invitó a cada participante a identificar elementos simbólicos capaces de representar aspectos importantes de su identidad. A partir de estos objetos se generaron relatos personales que facilitaron la reflexión sobre la propia historia, las experiencias vividas y aquellos elementos que contribuyen a definir quiénes somos.

La actividad permitió explorar dimensiones personales que muchas veces permanecen ocultas en la rutina diaria, favoreciendo la autoestima, la confianza y el reconocimiento de la diversidad de trayectorias y vivencias presentes en el grupo.

Posteriormente se desarrolló la dinámica «Construir un Deseo», orientada a fortalecer el conocimiento mutuo y la cohesión grupal. A través de pequeñas pistas relacionadas con hábitos, costumbres, valores o formas de entender la vida, las y los participantes compartieron aspectos significativos de su personalidad mientras el resto intentaba descubrir de quién se trataba.

Más allá del componente lúdico, la actividad promovió el respeto, la empatía y la valoración de las diferencias, reforzando la idea de que cada persona aporta una riqueza única a la comunidad educativa.

La jornada concluyó con «La Caja del Vaciado», una dinámica centrada en la gestión emocional y la liberación simbólica de aquellas situaciones, preocupaciones o emociones que generan malestar.

Cada participante tuvo la oportunidad de escribir aquello que necesitaba dejar atrás para cerrar una etapa y afrontar el futuro con mayor serenidad. Posteriormente, estos mensajes fueron eliminados de forma simbólica en un ejercicio colectivo que permitió reflexionar sobre la importancia de reconocer las emociones, expresarlas y desarrollar estrategias saludables para gestionarlas.

Educación emocional para comprender el mundo y transformarlo

Estas actividades forman parte de una propuesta educativa que entiende la salud mental como un elemento inseparable del bienestar individual y colectivo.

Desde el enfoque de Salud Global que inspira el proyecto, las emociones no se analizan únicamente desde una perspectiva individual, sino también en relación con los contextos sociales, culturales y ambientales que influyen en la vida de las personas ya que estamos convencidos de que educar para la salud mental no consiste únicamente en prevenir el malestar, sino también en crear oportunidades para que las personas jóvenes desarrollen herramientas que les permitan afrontar los retos de su presente y participar activamente en la construcción de un futuro común más justo, saludable y humano.

Por ello, los talleres de Adolescencias Resilientes no solo trabajan habilidades emocionales, sino que también promueven una mirada crítica sobre las desigualdades, los estigmas y los factores estructurales que afectan al bienestar de la juventud.

Este planteamiento permite conectar las experiencias cotidianas del alumnado con desafíos globales más amplios, favoreciendo la construcción de una ciudadanía consciente, solidaria y comprometida con el cuidado propio, el cuidado de los demás y el cuidado del entorno;

Una apuesta por comunidades educativas más cuidadoras

El proyecto Adolescencias Resilientes continúa desarrollándose en distintos centros educativos andaluces con el objetivo de fortalecer las capacidades de adolescentes, profesorado y comunidades educativas para promover entornos más seguros, inclusivos y saludables.

La experiencia vivida en el IES Ave María Vistillas demuestra que generar espacios donde las y los jóvenes puedan expresar sus emociones, compartir inquietudes y reflexionar colectivamente contribuye a fortalecer su bienestar y a mejorar la convivencia.

Acompañar a las y los jóvenes en el desarrollo de competencias emocionales, relacionales y comunitarias es una inversión en presente y en futuro. Por ello, desde Medicus Mundi Sur seguiremos promoviendo iniciativas que conecten educación, salud y participación, contribuyendo a la construcción de entornos educativos más humanos, seguros y saludables, donde cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida individual y colectivo en igualdad de oportunidades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Por favor, rellena los campos obligatorios (*)


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.